The promise (2011), Peter Kosminsky

The promise (2011), Peter Kosminsky

LOS ELEGIDOS DE DIOS

 

Erin es una chica inglesa que va a pasar un tiempo en Israel para acompañar a su mejor amiga, una israelí que debe hacer el servicio militar y establecerse en su país después de haber sido criada en Inglaterra. Erin es, además, nieta de un exmilitar, que durante el periodo de ocupación inglesa de Palestina, tras la 2ª Guerra Mundial, fue testigo del nacimiento del conflicto armado entre judíos y palestinos por el control del territorio palestino en el que se asentó el nuevo estado israelí, desplazando en el proceso a los palestinos allí residentes.

 

En esta serie asistimos, pasmados como Erin, a este proceso violento que nos parece atroz, del cual, sin embargo, no entendemos todas las implicaciones, porque no es nuestro mundo. Somos, simple y llanamente, ignorantes de lo que está pasando, como ella. 

 

La serie muestra muy bien, en mi opinión, toda esa complejidad, o al menos una parte, moviéndose hábilmente entre los diferentes frentes. No sólo dos, palestinos e israelíes, sino árabes y judíos, no siempre identificados con un pensamiento único. Es decir, formas de pensar complejas, también marcadas por visiones parciales, las de cada ser humano. 

 

Digamos, por ejemplo, que estos israelíes no son sólo el “pueblo elegido de Dios”, representantes de una virtud superior; son, también, como cualquier otro ser humano, individuos particulares, con su particular modo de ver la cosas, que por ser parcial es discutible. Nadie tiene toda la razón, en otras palabras.

 

La serie representa bastante bien, decía, esta complejidad, aunque no se puede ignorar que toma partido por el frente árabe, el de los desplazados, que aquí son vistos, desde la perspectiva de la serie, como las principales víctimas.

 

La actriz Claire Foy, especialmente, resulta muy creíble, más allá de que su personaje tiene que  cargar con ese vicio, tan de este tipo al que se quiere mostrar como individuo fuera de lugar, que consiste en hacerle parecer directamente idiota. No, como quizá debería ser mostrado, ignorante de una situación concreta. Así, la vemos en varios momentos hacer cosas que no son, como digo, propias del que está desubicado circunstancialmente, sino más bien del que es simplemente idiota. 

Tampoco es muy interesante el actor que representa al abuelo, en mi opinión, con esa cara de no se sabe muy bien qué, que muestra prácticamente siempre, como una pose, más que como la representación de un estado de ánimo.

Son pequeños fallos que no desmerecen el conjunto, muy intenso en general.

 

0
Feed
© 2024 Cine al Diván Todos los derechos reservados
Producido por BeeDIGITAL