Red (2008), Lucky McKee

Red (2008), Lucky McKee

EL OTRO NO EXISTE

 

 

Ave no debió de ser un padre muy atento, consciente de la vida de su hijo. ¿Cómo iba a serlo, si no era capaz de aceptar otra forma de pensar que no fuera la suya? La aceptación de lo diferente, del otro como diferente, sólo aparece como consecuencia del aprendizaje de la Ley, o sea, de los límites.

 

 

Ave es un hombre que ha perdido a su mujer y a sus dos hijos. Ahora pasa el tiempo trabajando en su pequeña tienda o en compañía de su perro, que fue un regalo de su mujer. Estando de pesca se les acercan unos adolescentes. Uno de ellos tiene una escopeta, y con ella dispara al perro y lo mata, sólo porque sí. Ave se empeña en que se le haga justicia al perro, sea como sea, movido por su convicción de que las cosas (el deseo) hay que perseguirlas hasta el final.

 

Ave es un veterano de guerra. Como soldado debía luchar como pudiera, no rendirse jamás. Éste es su discurso, en base al cual lo justifica todo, más allá de cualquier límite razonable. Ave no entiende otra forma de pensar que no sea la suya, en pocas palabras. Quizá por eso fuera incapaz de ser buen padre.

 

Su hijo mayor tenía serios problemas mentales. Ave había pensado que era una cuestión de actitud, por eso le sugirió entrar en el ejército. Allí estuvo unos meses, hasta que le expulsaron por esos mismos problemas mentales. Poco después, en lo que pareció un brote, mató a su hermano pequeño y casi a su madre, que sobrevivió a su ataque pero quedó en coma y murió días después.

 

Ave no debió de ser un padre muy atento, consciente de la vida de su hijo. ¿Cómo iba a serlo, si no era capaz de aceptar otra forma de pensar que no fuera la suya? La aceptación de lo diferente, del otro como diferente, quiero decir, sólo aparece como consecuencia de la enseñanza de la Ley, o sea, de los límites. Ni Ave conocía límites, como vemos en esta película, ni pudo por tanto enseñárselos a su hijo. Los actos de ambos son la clara manifestación de esa falta de límites.

 

En el fondo, su empeño “legal”, por obtener lo que él considera justicia, está contaminado por su falta de conexión con la verdadera Ley. Es, con otras palabras, una falta de conexión con la realidad, la que comparte la sociedad al estar dentro de una misma Ley, como referente para todos sus individuos. Ave no acepta que la ley (la escrita, en este caso) le diga que ”no”, es decir, que no le dé exactamente lo que quiere. Es cierto que en la película se muestra una ley corrupta, injusta por lo tanto, pero pienso que este particular no invalida mi planteamiento. La existencia de límites a lo que uno desea es el pilar fundamental sobre el que se sustenta cualquier sociedad (cualquier relación, vamos). De todas formas, si nos ponemos a ello, también podríamos pensar que a la corrupción se la puede combatir… dentro de la ley. Ave, como él mismo reconoce, fuerza las cosas hasta conseguir lo que quiere, que es literalmente la extinción del otro. Porque el otro, en el fondo, no existe. Nunca existió, para él.

 

0
Feed
© 2024 Cine al Diván Todos los derechos reservados
Producido por BeeDIGITAL