El hijo (2022), Florian Zeller

El hijo (2022), Florian Zeller

EL MODELO DE LOS PADRES

 

 

Los adolescentes “adolecen” de conocimiento. Es por esto que todo lo hacen según el modelo de sus padres.

 

 

Un adolescente ha faltado a clase durante un mes seguido. Sus padres, al enterarse, intentan entender la situación. El hijo les explica su dolor, que es la vida en general la que le hace daño, y expresa su deseo de vivir con el padre. Una vez instalado con él, el cambio de residencia y de colegio se muestran insuficientes para que el chico se sienta mejor, y el padre no consigue entender por qué, y se agobia y se impacienta con su hijo por lo que entiende es una fallo de éste, no suyo. Y éste es, en mi opinión, el tema de la película. O los temas, o sea, la incomprensión y la ignorancia humanas.

 

Ser padre es un trabajo como cualquier otro, en el sentido que hay que tener un conocimiento y una competencia para serlo. No es suficiente, en otras palabras, con tener un hijo para “ser" padre. El padre debe ejercer, para serlo, y ese ejercicio tiene la dificultad propia de cualquier trabajo, o “función”, como llamamos en psicoanálisis al lugar de responsabilidad que ocupa alguien en relación con el otro.

 

Nicholas, el adolescente con problemas, lo dice varias veces en la película: él no sabe qué le pasa, no puede explicarlo. Esto es lógico. Los adolescentes “adolecen”, precisamente, de conocimiento. No saben, en primer lugar, de sí mismos. No saben qué significa lo que les pasa, como dice Nicholas, porque no entienden aún algunas cosas importantes sobre la vida. La principal tiene que ver con su sexualidad, que, por ser además algo omnipresente en sus mentes, ejerce efectos abrumadores sobre ellos. 

 

Hay que decir que casi todo lo que les pasa a los adolescentes tiene que ver con su sexualidad, esa etapa de su desarrollo físico y psíquico que les introduce en la adultez. En esta película no se la trata particularmente, pero sí hay una alusión sutil al tema, en una escena. Es un momento a la vez bonito y feo, porque es una de las pocas ocasiones en que ocurre un intercambio afectivo espontáneo y positivo entre el padre y el hijo, pero también se pone de manifiesto cómo pueden fallar los padres. 

 

Así, por un lado, vemos ese intercambio padre hijo, que es bonito porque enseña algo de lo que debería ser la paternidad, en este caso un acto de demostración de lo que significa ser un hombre que se divierte con su hijo. Luego vemos también un problema. Nicholas, de repente, se desconecta de ese intercambio. El motivo parece estar en la presencia de la pareja de su padre, y en como ésta empieza a interactuar con él. Ahí ha ocurrido algo, y Nicholas no puede seguir divirtiéndose. Es probable que para él sea imposible estar con una mujer de ese modo, porque no sepa cómo. Si, como decía, antes, un padre es un modelo de hombre para su hijo, quizá la impotencia de Nicholas se deba a su ausencia.

 

Este padre tiene un encuentro con su propio padre, abuelo de Nicholas, en que queda claro que éste nunca estuvo presente para él. Es más, resulta evidente también que no estuvo porque no podía importarle menos lo que su hijo necesitara de él. En otro momento, se da cuenta de que él se ha convertido en su padre, de que no puede evitar hacer con su hijo lo mismo que su padre hacía con él. Éste es el efecto que tiene el mecanismo de la identificación, por el que los hijos se convierten en sus padres. 

 

No es, tal como se ve en la película, un mecanismo imposible de corregir. Justamente a partir de la toma de conciencia del mismo se lo puede empezar a limitar (en psicoanálisis se lo conoce como proceso de desidentificación), así ocurre que el padre decide que va a intentar escuchar un poco más a su hijo. Pero aunque eso es cierto, también lo es que como todo mecanismo infantil es muy resistente a todo intento por modificarlo. Uno no deja de ser como es así como así, por más que lo desee, aunque esto último sea crucial. Así, vemos que cuando estos padres se relajan, después de haber entendido cuál es el nivel de gravedad del problema de su hijo, no pueden evitar volver a ser los de antes, es decir, los padres ignorantes que eran, identificados seguramente con sus propios padres. Entonces vemos la enfermedad del hijo hacerse fuerte otra vez, ante la “dejadez” de ellos, con resultados trágicos. Es que no sabían lo que estaba pasando, realmente, por lo que poco podían hacer.

 

Uno se preguntaría por qué, cuando los médicos le dijeron al padre lo grave que era la condición de su hijo, éste no les hizo caso. Yo no pensaría que fue por una cuestión de desconfianza. Sería, de nuevo, pura ignorancia, unida con el poderosísimo deseo infantil de ser escuchado por su propio padre: la desesperación de Nicholas, que tampoco puede entender la gravedad de lo que le pasa porque, como decía antes, no está capacitado para ello, y por tanto no ve la razón de tener que ser internado en contra de su voluntad, resonaría en la mente del padre con el eco de su propia experiencia. 

Para entender esto último hay que recordar el desapego del abuelo de Nicholas, y lo que éste debió de suponer para su padre, siendo niño. Inconscientemente, el padre de Nicholas se estaría escuchando a sí mismo, al escuchar, y hacerle caso fatídicamente, a él. Quizá, si ese padre hubiera tenido un padre más presente, que le hubiera enseñado a comportarse ante el sufrimiento y la necesidad, habría podido él ayudar a su hijo. Pero quizá, en ese caso, nunca se hubiera llegado a esa situación.

 

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