Creedme (2019), Susannah Grant

Creedme (2019), Susannah Grant

MALAS MADRES

 

Un huérfano no es otra cosa que una persona maltratada desde el mismo momento de su nacimiento, por una madre que por la razón que sea no está o decide no estar.

 

Una adolescente es violada en su casa. Cuando el violador se marcha ella le denuncia a la policía. En la investigación inicial del caso resulta que la chica no tiene realmente ninguna prueba muy convincente de que lo que ella ha denunciado realmente ocurrió. Más allá de su honestidad, claro está, y de su estado mental tras el suceso. Desgraciadamente estos datos no resultan suficientemente probatorios de nada para la policía, ni tampoco para... los que se supone la quieren, empezando por su madre de acogida (madres, realmente, pues la chica ha pasado por más hogares de los que puede recordar).

Así pues, tenemos a una persona víctima de agresión sexual que además es víctima de otro tipo de agresiones, en el presente pero seguramente también en el pasado, por parte de los extraños tanto como de los conocidos y familiares más cercanos.

Una huérfana no es, parece decirnos esta serie, otra cosa que una persona maltratada desde el mismo momento de su nacimiento, por una madre que por la razón que sea no está o decide no estar. Por ello este episodio de su vida, la violacíón, no será, quizá, tan traumático para ella como lo habrá sido toda su experiencia anterior.

La serie describe muy bien la naturaleza de la vida de Marie, la adolescente violada. Tanto que no nos lleva a error ver lo que pasa cuando ella recurre a la autoridad oficial: entendemos que la cuestión no gira tanto (o no sólo) en torno de una investigación policial de una violación mal llevada, o de unos policías incompetentes, cuando no directamente misóginos. No, se trata de algo más complejo. Se trata de entender a Marie, de saber de dónde viene, cómo se ha criado, con quién. Conocer a esas madres que la han (mal) acogido, brevemente, en sus hogares. Ninguna era su madre, y ninguna lo fue nunca, pues ella siempre estuvo de paso. Así que tampoco podrían haberla tratado como a una hija, claro está. No podrían haberse implicado en su crianza como su verdadera madre habría podido. Haberla amado de ese modo.

Y aquí se nos muestra que eso cuenta, a la hora de cuidarla. De cuidarla bien. No yendo, por ejemplo, a hablar a sus espaldas con la policía para desacreditarla, como hace una de esas madres, por motivos que, sean cuales sean, no vienen a cuento. Impidiéndole, así, que hable de lo que le ha pasado. Porque a partir de ese momento, nadie va a escucharla. O no tanto. No del mismo modo. Por supuesto no estoy diciendo con esto que la única madre buena sea la biológica. En absoluto. De hecho, en la película no todas las madres que conocemos actúan igual de mal con Marie. Incluso podríamos decir que Marie tiene un amigo un poco madre, que sí parece capaz de ocuparse de ella tal como lo necesita en su momento más difícil.

Pienso, de todos modos, que ninguna madre puede ser tan buena como la (buena) madre biológica.

Donde quizá el planteamiento de la serie pierde un poco el norte es, justamente, en la elección (del género) del salvador de Marie (o mejor habría que decir del cuidador). Sólo una mujer, nos dice la serie, puede salvarla de su miseria, es decir, cuidarla. Unas detectives, una psicóloga. ¿Ningún hombre podría? Yo pienso que esto es discutible.

Buena madre es la que cuida. Los hombres también pueden cuidar. Es más, a las detectives que encuentran al violador de Marie se las describe como malas madres, en cierto sentido. A una porque no lo es, a la otra porque se desentiende de sus hijos con tal de hacer bien su trabajo policial. Probablemente no sea ni siquiera voluntario este detalle. Un error de la serie, quizá. La psicóloga, en cambio, sí está a la altura de las circunstancias. Ella. No él. El mensaje está claro. Ahora bien, como decía, buena madre puede ser cualquiera... a falta de la original, la biológica. Siempre que ésta fuera de las buenas, de nuevo.

Un hombre también puede ser una buena madre, a falta de esta. Lo que importa, y creo que éste es el mensaje importante de la serie, es saber cuidar. O no saber. Ser cuidado, o no serlo. Marie es una persona que nunca ha sido realmente cuidada como debería. El trato que recibe tras el episodio de la violación, de sus supuestas madres, así lo indica. Las otras víctimas que muestra la serie al menos fueron capaces de defenderse (ante la policía, se entiende). Ella no, porque nadie creyó nunca en ella.

No son grandes fallos, en una valoración global de la serie, porque al final, como he comentado, se habla de lo que se tiene que hablar, de la importancia de cuidar y de ser cuidado. De no cuidar y de no ser cuidado.

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